Este libro reúne, en un alegre desorden, siete relatos con un sólo denominador común: todos son insólitos. Carpas de circo que abarcan un pueblo entero; barrilletes que remontan la luna derrumbada; un Drácula que pierde los colmillos y otros escenarios absurdos desfilan frente al lector, plenos de humor y poesía.